Hermes Antonio Varillas Labrador

Muy sana por Capacho, Juana comiendo pistacho.

Muy sana por Capacho, Juana comiendo pistacho.

 

En este segundo intento

de mi poema en encargo,

no es excusa, sin embargo

aprovecharé el momento

del homenaje en evento

junto a sus seres queridos

añorando tiempos idos

de clase en aula y recreos

por los mejores deseos

con dignos años vividos.

 

Con dignos años vividos

por los lados de Capacho,

vivarachos sin empacho

tus alumnos consentidos,

suficientes los motivos

para dar gracias a Dios,

junto al fiel marido, en dos

formaron la gran familia

inspirados en la Biblia

en maná y profuso arroz.

 

Gracias por servir de ejemplo

en tu modelo no en tacho

comiendo el sano pistacho

para el cuerpo que es un templo

es tu virtud que contemplo

sin reservado pronóstico

sin ser ateo ni agnóstico

de parte del primo Pedro

madera corazón de cedro

te obsequio con este acróstico:

 

Joyas brillan en tu ser,

Una adorable mujer.

A veces la vida en prueba,

Navega sin miedo a niebla.

Amor y paz tu motor.

 

En reír signo de paz,

Libertad cual río audaz.

Escucha un mundo en fervor,

Nunca ceja en lid y amor.

Altas voz y fe en el viento,

 

Brazo que tiende su mano,

En acto firme y humano.

Luz por días en angustia,

Teje amén cual ave justa.

Reflejo y eco sin fin,

Ángel guardián del jardín.

Navega con fe y tesón.

 

Juana Elena Beltrán, pan y vino,

brinda el ejemplo, afán en camino.

Su esencia en tu nombre suena

más tu luz nunca se frena.

¡Feliz onomástica!

 

Un dato adicional nutricional, a propósito del título del poema:

El pistacho supera al maní, la macadamia y los confites al ofrecer proteínas completas, alto contenido de fibra (\\(10,6\\text{g}/100\\text{g}\\)), y antioxidantes esenciales (luteína, zeaxantina) con menos calorías y grasas saturadas. Destacan por mejorar la salud cardiovascular, ocular y el control de peso, aportando energía sostenible sin azúcares añadidos.