El desalmado

EL CUERPO, LA MENTE Y MÁS ALLÁ

Pensamiento y sentimiento,

sensación y percepción.

Son estos cuatro elementos

los que han formado mi yo.

 

Los dos segundos, el cuerpo.

La mente, los otros dos.

Evanescente espejismo,

intrascendente pasión.

 

Este yo que va corriendo

sin centro y sin dirección.

El ego que va escribiendo

libros sin ningún autor.

 

Puro humo sin el fuego,

bella canción sin cantor,

rápido avión sin piloto,

barco sin tripulación.

 

Y más allá de este juego,

la gran presencia interior,

el  silencio más sonoro,

el más callado clamor.

 

Libre de espacio y tiempo,

de placer y de dolor,

de esperanzas y de miedos,

de odio y de incluso amor.