Mis diminutas letras, enuncian alguna verdad.
No adulo a nadie. Pero enjabono mis palabras.
Utiliza un arnés y no mires, no mires hacia abajo.
Porque, este escrito principia en el punto final.
Mira hacia arriba. Y escucha tu silencio.
Escucha el mensaje. Es tuyo solamente.
Es una bendición, que guardarás por siempre.
Como Colón. Mirando más allá, tocó su sueño.