Yalmar Acosta

Audiencia de Uno

 

Callado me alisto y salgo a la calle,

el día es un acto que debo enfrentar.

Vestido en silencio va cada detalle

del rol desolado que cargo al andar.

 

Cansado discurso presento a la vida,

teatro vacío es el mundo sin más.

Monólogo triste que nunca se olvida,

repito mis líneas sin pausa jamás.

 

Y así cada día mi alma cuestiona

por qué este papel me ha tocado aceptar,

este soliloquio frente a una persona:

pues soy yo la audiencia de mi propio actuar.

 

La máscara nace en mi rostro cansado,

su sonrisa vuelve y me viene a contar

de cómo se ocultan mis labios marcados,

tristeza que nadie quiere vislumbrar.

 

Hoy como ayer la función se repite,

y un día las luces tendrán que morir,

hasta que el olvido cruelmente me quite,

sigo en esta escena... sin poder vivir.