R.

Entre el Cielo de Tus Ojos y el Infierno de Mi Alma

 

 

Estoy sumergido en letras calladas,

en palabras que guardo por miedo o por magia.

Navego entre pensamientos y sueños,

donde tu rostro es faro en mis silencios.

Floto al mirarte, aunque no lo notes,

aunque mis pies sigan tocando la tierra,

mi alma se eleva, ligera, serena,

como si el amor pudiera vencer la espera.

Podría morir cada vez que no hablo,

y volver a nacer solo por pensarte,

porque esta angustia de amarte en secreto

es fuego que quema... y logra salvarme.

Eres mi infierno cuando te escribo,

mi paraíso cuando te imagino.

Eres la razón de mis versos cautivos,

la paz que anhelo, el amor más vivo.

Y aunque mis labios no te lo confiesen,

mi poesía te lo dice sin miedo:

que vivir en el deseo de verte

es morir du

lcemente en el cielo.