AngY.

Inocencia del culpable

¿Cuantos pasos da el pastor 

caminando a su rebaño?

Si sus pies no son pincel,

Ni su fe de contrabando.

 

¿Cuantos sueños sueña a diario

el que no tiene honorario?

¿Será que duerme profundo 

el que roba y hace daño?

 

Este mundo vive a diario,

entre errores y contrarios.

¿No es el agua la que ahoga?

¿No está el pan envenenado?

 

¿Es injusto lo correcto,

o es lo erróneo igualarlo?

Es confuso, este arte,

de atacar al hombre atado.

 

¿No es el lobo el inocente,

por estar tras el rebaño?

Si su tierra fue robada,

y su hambre no es saciada.

 

O, ¿es la oveja la culpable

por vivir y ser malcriada 

en la tierra de impostores,

de ladrones y canallas?

 

¿Es egoísta el suicida,

por no querer vivir su vida?

O, ¿egoísta el familiar

que no permite su partida?

 

¿Es más libre el encarcelado,

o el que vive adoctrinado?

Cuando más es diferente,

Repetimos lo pasado.

 

¿Fue por tal inconsistencia,

qué el arroyo se ha secado?

O, ¿solo es que las luciérnagas 

las estrellas se han robado?

 

Ahora vive bien su vida,

El pastor y su ganado.

Ahora pasa hambre el lobo,

que vive solo y desterrado.