Niña bella de piel trigueña,
como arena mojada besada por el sol,
llevas en los ojos un misterio
que calma y enciende el corazón.
Rizos libres complementan tu belleza ,
olas de noche en suave danzar,
Mostrando un rostro sincero
imposible de no admirar.
Cejas abundantes,
de una mirada llena de verdad,
dibujan carisma y dulzura
en perfecta armonía.
Y tu sonrisa, clara y linda, como una
flor abierta al amanecer,
ilumina todo a su paso
como si el mundo quisiera florecer.