No soy guerrera
No soy un logro.
No soy una etiqueta
No necesito que me resuman en una palabra que brille para el algoritmo.
No luché con espadas.
Ni gané ninguna guerra.
Solo seguí respirando mientras todo dolía.
Solo viví lo que no elegí.
Y eso… ya es bastante.
Soy una mujer que ha caminado descalza por senderos oscuros,
con el alma temblando,
a veces firme… a veces de rodillas.
No necesito títulos heroicos para contar mi historia.
Y duele cuando alguien parte,
y dicen que “perdió la batalla”.
¿Perdió? ¿En serio?
¿Como si no hubiera dado todo?
Nadie fracasa por morir.
Nadie pierde por enfermar.
Soy humanidad.
Soy cicatriz, alma… y luz.
Eira González