La verdad es científica,
La otra es relativa
Y esa no es
Verdad.
A esa gente que no nos
Deja soñar, no
Deberíamos
Dejarles
Dormir.
Cuando en 2016 a Rober Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan, le concedieron el Premio Nobel de Literatura por su obra como músico, compositor, cantante y poeta se descubrió al fin cuántos envidiosos habían en el mundo; concretamente en España había uno, dícese que filósofo y de nombre Fernando Savater, que montó una campaña terrible con el sólo argumento de que un cantante y poeta no podía ser nunca premiado con un reconocimiento literarios. Al final el mismo periódico en el que escribía acabó echándolo a la calle.
Personajes siniestros como este, y tantos otros, son los que en estos tiempos se agarran y suben desesperados al carro de las oportunidades sin importarles qué hay en ellos. El bienestar del que habla el llamado mundo libre occidental hoy – en el que están personajes como éste de arriba y tantísimo otros – está basado en el sometimiento de la pobreza e incluso de la ignorancia impuesta, no importa incluso que quienes lo proclame sean también pobres, su sueño es ser ricos, de situación social privilegiada y si un día lo pudiera conseguir – aunque sea en condiciones mínima y sin importar el precio pagado – se volvería más radical que quienes le mantuvieron pobre antes: se trata de no perder la nueva posición, hablo de las distintas pobrezas existentes.