Corazón de Bohemio

DEJÉ DE SER VULNERABLE

DEJÉ DE SER VULNERABLE

Acostumbrado y ajeno
a jamás poner fronteras
me consumía en pensar
en que me arrojaban piedras,
y en mi mundo de fantasmas
estuvo mi mente enferma
pensando en el qué dirá
todo aquel que me rodea.

Intentando controlar
cosas que creí problemas
me impedía discernir
cuales eran verdaderas,
que si dijo esto de mí
que paso sin que me viera
o que nunca me avisaron
que se celebró una fiesta.

Y al responder por impulso
no pensaba en la respuesta
siempre al sentirme agredido
calentaba mi cabeza,
con la hoguera de emociones
de ira, de miedo y tristeza
me mostraba vulnerable
y al desprecio abrí la puerta.

La percepción de mi yo
la tenía descompuesta
a todos quise agradar
aunque arrastrara cadenas,
y si acaso me acusaban
de romper alguna regla
sin saber si era culpable
me invadía la vergüenza.

Y tan solo me quejaba
de mi situación siniestra
evadiendo las verdades
y quedarme sin propuestas,
entonces mi aquí y ahora
tuvo cantos de sirenas
buscaba la aceptación
en las palabras ajenas.

Pero ya me decidí
que si subiré escaleras
dejaré ya de cargar
lo que amargue a mi existencia,
a personas conformistas
o que el ocio es su herramienta
cada quien tiene su vida
ya no viviré en la ajena.

Cierto que es fácil decirlo
que no todo es ligereza
comenzaré sin mudanzas
que me trasladen problemas,
cada cosa en su lugar
cada loco con su tema
la percepción de mi yo
solo tiene mis fronteras.

¿Qué dices que no te gusto?
¿Qué soy una hormiga o abeja?
¿Qué no te doy resultados?
¿Qué no cumplí con mis metas?
Si eres hombre, ¡No me quejo!
Si eres mujer... ¡No me pesa!
Sé que yo no soy perfecto
pero va mi moraleja...

Siendo la vida tan corta
no viviré en jardinera
enfrente tengo un edén
donde todo es primavera,
solo de gente que suma
invitaré a mi vereda
a que camine conmigo
pero siempre... ¡A mi manera!