Sir. Black Lyon

✠ La Mujer vestida de sol (sobre el porqué Satanás odia a la Santísima Virgen María). ✠

APOCALIPSIS 12:1-9

Y Dios vio necesario revelar el plan soteriológico:
se encarnaría en una criatura.
Mas esto no fue bien recibido:
al Maestro de los teólogos causó amargura.


Decidiste, ¡oh, Señor! dignificar al ser humano;
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él? (Salmo 8:4)
de entre todo el portento de tu creación nos has elegido;
solo Tú, en tu omnisciencia, así lo has querido.


Pudiste, sencillamente, haber aparecido;
mas en tu sabiduría, a una mujer has escogido.
Primer Sagrario viviente es Nuestra Madre Santísima;
Reina de los ángeles; enemiga de la serpiente antiquísima. 


Y es que precisamente eres Tú, Madre Nuestra;
la supuesta razón de Satanás para rebelarse;
cayendo con sus ángeles hasta la Tierra,
porque en  su corazón no quiso gobernarse.


El Sol quiso abrazarte y exaltarte;
Vaso insigne de devoción; Auxilio de los Cristianos;
Arca de la Alianza, Puerta del Cielo;
Lucero de la Mañana, Salud de los enfermos.


¡Así es! ¡El Nuevo Lucero es elevado en el Reino de Dios!;
Más brillante y puro que el primero que se creó.
Una criatura te ha reemplazado;
golpe mortífero a tu orgullo exacerbado.


¡Dios te salve, muy favorecida! (San Lucas 1:28)
Dios está verdaderamente contigo.
Bendita Tú entre todas las mujeres;
Bendito es el fruto de tu vientre que es Jesús.


Y Dios así lo quiso; Él fue el primero en exaltarte;
posteriormente, fueron los ángeles;
¿Por qué te aborrecen sin antes contemplarte?


\"María la judía\", aclaman los protestantes;
eres espina incómoda para aquellos que rechazan venerarte.
Mas Dios fue quien te dio ese lugar;
¿quiénes somos nosotros para juzgar?


Pero al Demonio atormentas;
eres la Reina que su cabeza pisaste;
no con orgullo, ni teología;
fue tu pureza y humildad desbordante.


¡Que sea por siempre alabado,
el corazón amoroso de Jesús sacramentado!
¡Bendita seas, María, por recibir al Verbo;
¡Sagrario viviente que en ti Dios se ha humanado! 


¡Salve, Regina!