Freddy Kalvo

Castillos de arena

Siento por dentro que me toca

en cada beso que recuerdo

y al recordarla, que le muerdo,

los dulces labios de su boca.

 

Pienso que tengo su cariño,

pienso que viene con su abrazo

a consolarme a mi regazo

y amamantarme como un niño.

 

Sueño que nunca se ha marchado

siento aquí el fuego de su abrigo

cuando sedienta está conmigo

bebiendo el néctar anhelado.

 

Toco su seno floreciente

como a las suaves azucenas

con dulce aroma y en mis venas,

se ha vuelto siempre permanente.

 

Beso su espalda seductora,

siento que aflora algún gemido

cuando en su pecho está el latido

con un suspiro que devora.

 

Decir adiós nunca es sencillo

y por momentos me confundo

si cae todo en este mundo

cuando de arena es el castillo.

 

Le digo ahora lo que siento

aunque parezca un vil mendigo

si la distancia es un castigo,

que me castiga el sentimiento...