Ángel Ruiz Egea

Soneto Invertido (Decasílabo): El preludio de la tormenta.

Aguardo a que redoblen las nubes,

que se forman en cúmulo vil

por ramajes de hiedras profundas;

 

sus raíces se expanden rotundas,

y en estruendo de níveo marfil

me postré ante clamores querubes.

 

Con un soplo de heladas goteras

se revuelven las huestes en tromba,

que del agua han tocado la bomba

de locura, volviéndose en fieras.

 

Se enaltece mi vista hacia el suelo,

suplicando piedad ante el caos,

mas arriba se escucha: \"¡callaos!\",

y descuelga su furia el gran cielo.