En el silencio ensordecedor
de la noche que llora oscuridad
dos siluetas van hacia el mismo rumbo
buscándose desesperadas
bajo el amparo tenebroso
que el cielo les regala.
Se abrazan emocionadas
en la esquina del dolor,
buscando sus bocas ansiosas
el beso que tanto han esperado,
sin importarles otra cosa
que sentirse amadas en la penumbra.
Amor de sombra llaman a lo que sienten
porque solo en la tenebrosidad pueden reunirse por unas horas
para después morir con el alba
esperando a que anochezca una vez más
para vivir un encuentro más.