En calma avanza tu mirar callado,
como aire leve al borde de la aurora,
el bosque guarda tu valor velado
y el lago aprende luz cuando te aflora.
Tu paso es firme, aunque parezca alado,
no grita, sabe ir lento en su hora,
valiente en ser, tímida en lo nombrado,
arcoíris fiel que al mundo alegra.
Creas senderos donde el miedo duerme,
y el aire escucha tu forma de estar,
sin prisa el alma aprende a sostenerme.
Si voy contigo, el tiempo sabe andar,
porque en tu paz mi rumbo se confirma
y amar es aire que en tu voz se afirma.
Oscar Alberto El lobo