Marie Paule

Kamal, de Kabul a Estrasburgo

 

Kamal, de Kabul a Estrasburgo.

 

Gritos, sangre y trueno.

El fuego, el miedo.

Llueven piedras del cielo.

 

En nombre de esta guerra
Por un dios, declarada
La fe se torna hierro
Se vuelve armado el niño.
Mientras las madres lloran
A sus hijos que se van.

 

¡Yo, condenado no soy!
Sobre la tierra no estoy
Para ver el infierno.
Quiero que mi destino
Sea guiado por senderos
Abiertos, aclarados.

En un país sin guerra
Viviré desde ahora.
En esta despedida
Mi corazón se aprieta
Mas parto, mis hermanos
Luz y paz son caminos.

A mi hijo le quiero dar
Sólo el derecho a soñar
En un país pacífico
Donde tiene un futuro.
Estaré tan orgulloso
Por habérselo dado.

Mañana nace un niño
Con un mirar dorado
Sus risas y quimeras
Anularán mis sombras
Podré entonces olvidar
Hoy no quiero más que amar.

 

Luces en cada parte
El amor se comparte.
Cuando, todos hermanos
Abrimos nuestras manos.
Estrasburgo, es verdad
Festeja Navidad.

A la plaza colmada
Acompañado llega.
Y con él, su familia
Disfruta la gran fiesta.
¡Más que maravilloso
El árbol luminoso!

Hasta que, cual relámpago

Irrumpa este fanático...

 

Gritos, sangre y trueno.

El fuego, el miedo.

Me encuentro en el suelo.