Ahora que puedo,
te pienso sin permiso
No empiezo por la piel.
Empiezo por la palabra
cuando se equivoca de ritmo,
por tu nombre
detenido en mi boca
como si dudara
entre decirse
o quedarse a vivir ahí.
El deseo no avanza.
Está haciendo una pausa indebida.
Respira.
Y en ese error delicioso
en mi, ya está pasando todo...