Te tengo una propuesta,
solo escúchame primero.
Luego te diré el plan:
acepta un café,
o un helado, ¿qué prefieres?
Quiero que me vuelvas a sonreír,
disfrutar de tu aroma
y hablar de lo que nos pasa.
Caminemos por las calles
tomados de la mano,
como antes, como ayer.
Tomémonos un café,
dulce y tibio,
como tus besos
que aún no olvido.
Te invito a un café.
No me digas que no puedes,
solo ven conmigo
y recordemos un momento
nuestra historia,
nuestro amor.