__Amigos imaginarios__
En mi cuarto hay una plaza
que nadie más puede ver,
allí juego sin sorpresa
a ser muchos, sin perder.
Tengo un perro que no ladra
y un dragón que sabe leer,
una niña que me escucha
cuando empiezo a entristecer.
Hablamos de cosas grandes
con palabras de papel,
ellos ríen si me caigo,
me levantan otra vez.
Cuando afuera cae la tarde
y la casa suena a ayer,
mis amigos se sientan
a ayudarme a no doler.
Dicen: no estás tan solito,
yo les creo, puede ser…
porque un niño que imagina
siempre juega sin querer.