MAQUIAVELICA

Vértigo elegido

El deseo no toca la puerta: irrumpe.....

Tu cuerpo es un territorio caliente,
una frontera mal vigilada
donde la piel suda promesas
y la respiración delata al culpable.


Te huelo antes de tocarte.....

El instinto reconoce lo suyo.
La sangre se acelera
como animal que sabe
que no habrá huida.

Mis manos no acarician: marcan.....

Dejan constancia.
Prueban el temblor,
ese idioma primitivo
que no necesita palabras.

Tu espalda se arquea
como una pregunta sin moral.....

La boca se abre
no para hablar
sino para rendirse.

El ritmo nace solo....

torpe y feroz,
hecho de urgencia y calor,
de respiraciones que chocan
y se pierden.


Aquí no hay amor ni promesas.....

Solo cuerpos diciéndose la verdad
con sudor, con presión, con hambre.


Cuando todo termina....
queda el silencio espeso,
la piel encendida,
y esa certeza brutal:
 mis piernas rendidas a tu voluntad.

No soy tu refugio, soy tu vértigo elegido

 

 

 

 

 

 

MAQUIAVELICA