No entiendo por qué no hay ratos
donde abundan muchas ratas.
¿Se los comerán las gatas,
o tal vez serán los gatos?
Los elogios son baratos
con su mucha fe de erratas
cuando borras y maltratas
ese par de garabatos.
Dice, dice el «entendido»,
que no entiende qué ha pasado
con el mundo confundido
y el cerebro mancillado
porque siempre anda perdido
y ni él mismo se ha encontrado…