Como pájaro que ha salido de la bandada, impulsado por un querer truncado y una promesa mal cuidada.
Camina solo el halcón, dueño del aire abierto, con pulso firme, sin pena y con ganas.
En tierra firme, como hormiga erguida, que por necesidad se transforma y alza sus alas.
En terreno llano o alta montaña, sigue firme en su rumbo: hacia adelante, sin prisas, con alas renovadas.
Por fuerza, corazón y convicción, alma libre, firme como pájaro que ha salido de la bandada,
con los pies en la tierra que pisa, y las alas bien ganadas; día a día sigue su marcha.