Como una reina fina,
la lluvia del verano sobreviene majestuosa,
en un testimonio de belleza...
Y así le canta Venecia,
a su profusión jubilosa que no le falta osadía,
cadenciosa y poseída...
Abro un paraguas de risa,
y el agua repica en el bouquet de esta poesía,
con su unívoca melodía...
¡Ay, tenaz lluvia!
Qué premura en hallar tu tierra amada,
como tigresa en huida...