Soy voz que no se copia,
sombra que piensa,
mirada que cuestiona al mundo
aunque el mundo no pregunte.
Camino con dudas en los bolsillos
y convicciones ardiendo en el pecho.
No grito quién soy:
lo demuestro cuando nadie mira.
Tengo caos en la mente,
pero propósito en el alma.
Me rompo, sí,
pero nunca en la misma grieta dos veces.
No soy blanco ni negro,
soy el gris que decide,
el silencio que observa,
la palabra que llega cuando hace falta.
Esta es mi personalidad:
libre, imperfecta, en constante cambio.
No busca encajar,
busca ser real.