Keiry Diaz

Las golondrinas no regresan.

La amarga vida que llevo.

Las golondrinas que se fueron

y la ira que ahora es fuego.

 

Ojos que no destilan belleza.

Serpiente astuta, egoísta y odiada,

con el ceño fruncido, no de confusión,

sino de odio y venganza.

 

La tranquilidad ya no me abraza.

Candelo es mi nombre.

Felicidad es mi apellido, 

porque es lo que siento cuando te desvivo.