Salvador Santoyo Sánchez

EL LECTOR

Hoy compré unas semillas

con la forma de las letras

dormidas en un gran surco

las dejé bien abrigadas.

 

Llorando alegres las nubes

despertaron las semillas

germinando muy contentas

a mirar el sol salieron

 

Fueron creciendo con el viento,

aprendiendo del buen tiempo

tempestad y buenos días

amando a su jardinero.

 

Un árbol ha florecido

en sus ramas se ven sus versos

igual que duraznos tersos,

para el lector han crecido.

Todos los derechos reservados ©️

Dr. Salvador Santoyo Sánchez

 

Las palabras aquí
fueron sembradas:.

Durmieron bajo la tierra del tiempo,
bebieron lluvia y silencio,
aprendieron el idioma del viento.

No crecieron para deslumbrar,
sino para dar fruto
cuando el lector se acercara.

Y así, sin prisa,
la escritura se volvió árbol,
y el verso,
alimento maduro
colgado de la espera.

-LOURDES
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