tatalia

Un nuevo amanecer entre la agonía y la calma

Los inicios de cada mañana se sienten melancólicos. Una mezcla entre tranquilidad y una sensación de vacío, una perdida que considero necesaria y a la vez una que jamás quise perder, su amor era como un beso al alma y al adiós tuve que ceder, pues estaba entre mi paz y al hombre que amé con todo mi ser. Decía que podía tolerar y cada vez que lo hacía no paraba de llorar y entre tanto sufrimiento él me decidió soltar y a pesar de que yo jamás lo podré superar, tuve que abandonar aquello que alguna vez llamé mi hogar.