Nos llegó ya la noticia
¡Qué alegría trae al alma!
Como rama de una palma
cuando el viento la acaricia.
Y llegó siempre en primicia
cuando todo estaba en calma
y de pronto, toda el alma,
se endulzó con su delicia.
Hoy la espera vuelve inquieto
este corazón que apura
su latido con ternura
esperando sin secreto
de que nazca una criatura…
¡Sea nieta, o sea nieto!