Apareciste así,
en el momento exacto
como si hubieras sabido
que igualmente te esperaba.
Tus palabras calman,
llenan, completan
y allí donde son necesarias,
acarician… casi besan.
Es entonces…amor
cuando tú me desarmas
porque hablas de mí
mirándome desde dentro..
…habitas en mí,
sin ocupar espacios
y sin embargo, llenándolos todos.
Por eso quédate ahí!
que mañana iremos juntos
allí donde sólo tú y yo
sabemos encontrarnos..