Dicen que mi vida es un misterio,
un mundo sin salida,
pero lo que no saben
es que temo sufrir.
Tal vez aún soy una niña,
como muchos me dicen,
pero he aprendido
que confiar demasiado duele.
Es cierto, vivo entre sombras,
y quiero seguir así,
me cubro con un manto fúnebre
para no sentirme sola.
He visto partir a tantos seres queridos
que a veces deseo estar con ellos
y jamás volver.
Nadie me entiende,
nadie me escucha,
y no quiero vivir así.
Busco alguien que me quiera,
que no me juzgue,
busco un mundo distinto,
donde mi voz no sea condena,
sino esperanza.