Mil vaggio

Jamás fui.

Jamás fui más joven ni más viejo que hoy; nunca amé más que hoy. He admirado la belleza de este día: ya no pienso en el mañana ni me colapso pensando en el futuro. Dejo de perseguir ilusiones y me emociona más esto que poseo ahora, esta vida que tengo, mientras mis dedos saltan sobre un abecedario y me permiten compartir mi visión del mundo. Esta noche me rendiré cuentas y espero no reprenderme, sino felicitarme. Estar vivo hoy es el mayor regalo: poder respirar y recorrer las calles de esta ciudad en la que habito. Quiero cuidar mi cuerpo, mis sentimientos y cada rincón de mí; ser feliz con el cielo nublado, con la luz del sol que hoy calienta la piel.