Mi ventana de luz
Una tarde de febrero... De viento sinuoso, lloviznas grises y mil anhelos.
Los árboles surruran poemas de paz y de infinito sosiego.
Y, como pura magia, una antigua canción de amor se oye a lo lejos.
Silencios que se extienden con calma, y arropan este tímido invierno.
Y en mi ventana de luz, con paciencia y cariño te espero.
Francisco Gallardo Perogil