El día menos pensado
Cuando el sumatorio
de los instantes perdidos,
produzca el día de 27 horas,
insolente ante el reloj y
calendario.
cuando seamos inmunes al veneno
de profetas improvisados,
pingüinos calvos, odiadores
de la razón y el criterio.
Entonces ese día, se liberarían
las nieves, las franjas y
los caminos.