He esperado, a cambio de telones
ardientes a mi morada menesterosa,
los dientes soportan anhelos inútiles
como barrera de acusados,
se enciende un fósforo en una semilla ruca
y el destello de felicidad abraza y besa una llama,
en recuerdos de la gravidez del lunático
el vacío tiñe cada hoja en los árboles
de mi escarcha , de mis laderos corrientes,
de mis anhelos empañados, de mi óptica inequívoca;
¿estoy loco?
Las paredes cuentan monedas
de noche suelta y senil,
como historias regaladas en el descanso
bajo las almohadas amantes,
cruje el manto lóbrego en los maderos
ante el silencio que provoca la esperanza,
bajo calles, bajo veredas la gente
no escucha el rasguño de la oscuridad
como muertos errando en su cocina,
y el aliento teme la huida de alas cortas
como una estrella fugaz sin dientes,
¡Oh en alguna parte atraerás desconcierto
en un corazón perdido!
pobre de ti que deambulas a ciegas
en la oscuridad de las almas,
perdida, sin garantía del dolor,
sin un faro en el pecho, sin un corredor de abismos;
creo que estoy loco…
El portal dorado que la llama invoca
se perdió en la sangre derramada,
la mente se mece en una silla veranea
en la orilla del precipicio y un túnel yace
clausurado con barrotes donde se filtra la lágrima,
la razón viciada, las verdades con antifaz ,
quizás no regrese jamás,
estoy loco ...
He esperado con firmeza,
a cambio de una boca invisible
con ideas en el tablero y un reloj
que espante nervios detrás de las cortinas ,
en los ojos abundan confusos los helechos ,
creciendo en los pantanos de la luna
como el rocío que hierve en la tranquilidad del silencio,
la caldera avisa a la mente prieta,
los gusanos devoran la gula asfixiante,
he de estar loco…
¿Como mido la lluvia?
¿ los ojos superan corazas?
¿la luna surca deseos escondida ?
¿estoy solo en un caos ?
creo que las moscas seguirán la ruta
paralela de las cabezas ciegas en el asfalto;
podría estar loco…