Quisiera saber a dónde se fue mi mente.
Quisiera saber a dónde se fue mi realidad.
Quisiera saber a dónde están los sentidos, los juicios, los pasos serenos y la esencia de mi alma pura al vivir.
No sé puede saber.
Ni se puede encontrar.
Solo me queda llorar frente al espejo donde no refleja nada. Dónde no hay esperanza.