Xabier Abando

Que nadie se llame a engaño


Que nadie se llame a engaño:
los trescientos treinta y tres  
restantes días del año,
a partir de este, después,

van a ser días muy duros,
porque sucede que, y de esto
ya estamos más que seguros, 
hay mucho capullo suelto,

que está rompiendo las reglas 
que rigen la convivencia,
y va promoviendo guerras,

mediáticas y reales,
por su propia conveniencia, 
con consecuencias fatales.

© Xabier Abando, 01/02/2026