Que nadie se llame a engaño:
los trescientos treinta y tres
restantes días del año,
a partir de este, después,
van a ser días muy duros,
porque sucede que, y de esto
ya estamos más que seguros,
hay mucho capullo suelto,
que está rompiendo las reglas
que rigen la convivencia,
y va promoviendo guerras,
mediáticas y reales,
por su propia conveniencia,
con consecuencias fatales.
© Xabier Abando, 01/02/2026