Mira,
en estos
tiempos,
la vida
está pintando
de esta
manera.
Te darás
cuenta:
que sujetar
una mano
no
hace
que en tu
relación
te sean
fiel.
Que al
compromiso
ahora
le huyen,
y aprenderás:
que hacer
el amor
no es lo
mismo
que tener
sexo.
Que estar
acompañado
no significa
que dejes
de estar
solo.
Y que
encontrar
el verdadero
amor
ahora
es mucho
más difícil
que encontrar
una amante
pasajera.
Empiezas
a notar
que el futuro
se está
cayendo
por su
propio
peso,
y que
un beso,
una caricia,
un te amo,
no significa
que
ya está
hecho
tu contrato
de matrimonio.