Leoness

Ritual de amor

Mis manos, alas que te buscan en la sombra,

mis ojos espejos de un sol, en tu alma se nombra,

no es carne lo que arde, es un fulgor ancestral,

eco de estrellas concentradas en el astral.

 

Enajenado estoy, del dios que te habita,

de la alquimia que en tu ser se agita,

del evento que trasciende la piel, el talento,

conjuro que nos une en el mismo firmamento.

 

Eres rito, incienso, hoguera que no se extingue,

la revelación que mi espíritu distingue,

pues, pasión no siento, devoción,

entrega mística, la epifanía y su redención.

 

Tus besos son portales, tus caricias un ritual,

y en cada encuentro, un cosmos, universo sideral,

que me encapricha de la nada y del todo,

de la voz que me llama, de un sagrado acomodo.

 

Nos funde en un éter de éxtasis y silencio,

donde el mundo terrenal es un simple espacio.

Es un amor que no decide, solo insiste,

un espejismo que, a lo lejos, se resiste