Corriendo
Te marchaste y me ahogo
en estas dulces palabras,
de nombrarte, no callan
con su fuerza me arrastran.
Como un río sin cauce,
entre piedras y ramas,
su murmullo te nombra
gota a gota te llaman.
Ya la tierra no bebe,
ni a los peces abraza,
nadie quiere refrescarse
en mis amargas aguas.
Al marcharte sin rumbo,
el mar sediento reclama,
que enmudezca con sus olas,
que me duerma entre sus playas.
@En_dm