El reloj de mi mente me lleva en retroceso
Todo me da vergüenza
Tan mísero mi ser ante tan patética inmensidad
Me toma por la boca y tapa mi nariz hasta escuchar mis plegarias
Retumba en mi mente la voz de mi madre insistiendo que no es mi culpa
Se reflejan ante mi pocas caras amistosas que aún así me incomodan
Me siento tan niña, tan estúpida
El crecer me vuelve inhumana
Mis anécdotas pierden sentido
Me siento menos viva, menos racional
Más estúpida.