Te veo, corro y te abrazo; su sonrisa pacta en mi ser y luego culmina mi día en atardecer, entre mi sangre estás, que gotea en mi visión, y luego lo domino llamándote amor
Si los gatos escarbaran en mi núcleo, únicamente encontrarían nuestras huellas que hemos creado en mí, tan brillante como una vela que, con su calor, encantó sobre mí.
Mientras dormías en mi pecho, mi mente aprendía y grababa el rostro que sellaba mi amor por ti; eso significó que volvería a reencarnar para vivir ese momento y volver hacia ti
Él llegó suavemente y entendió mis palabras rudas; limpió mi mirada decaída y la besó, y yo pronto lo dejé quedarse en mi mundo, provocó un destino que creí que ya era cenizo
Él dice a mi oído que se nombra débil, quebrable, pequeño, y sus acciones dicen lo incorrecto, rezo con justicia que serás salvación y no ardor
Si mi inspiración es sagrada, yo diré tu nombre, que fue testigo de mi prestigio; simbolizó este dulce amor y le digo adoración, gracias hombre mío por convertir mi invierno en primavera y por no pedir silencio en mi cueva