Eres montaña y río
que recuerda mis pasos
recogiendo citrinos
con pensamientos alados.
Confluente del presente
que destella tu voz
de un blues la simiente
y solo un gesto me habita
es el aroma de tu mente
que ha exiliado las notas
de este sagrado amor
con un altar de flores
de imágenes desprovista
y el latido de dos almas
que la música se llevó
hoy, mañana y siempre.