Melissa 94

Maldita sea\"Maktub\"

Yo te quise en silencio largo,

de esos silencios viejos,

donde el alma se gasta esperando

y el corazón aprende a no pedir.

Te quise a la distancia,

maldita sea la distancia,

esa que promete puentes

y sólo deja ríos hondos

donde se ahogan las ganas.

Fuiste amor sin carne,

promesa sin mañana,

huella brava clavada en el pecho

como espina que no sangra

pero nunca se va.

Yo soñé lo que no fue,

lo que pudo haber sido

si el miedo no nos ganaba la pulseada,

si la cobardía no vestía de prudencia

a este amor mío, tan antiguo, tan hondo.

Me dio pavor lo nuevo,

me dio espanto sentir tanto,

porque amar así —decían—

no es cosa cuerda

en estos tiempos de afectos breves

y palabras sin peso.

Ignoré señales,

me hice la distraída del destino,

y hoy cargo la ignorancia más amarga:

haber tenido el alma abierta

y no haber construido hogar.

Ahora debo soltarte,

aunque el alma se me quede mirando atrás,

como perro fiel que no entiende la partida

y espera, terca, en la vereda del ayer.

Te dejo ir

no porque no te quiera,

sino porque hay amores

que no nacieron para quedarse

sino para marcar.

Y me quedo yo,

hecha nadie por momentos,

aprendiendo a respirar sin tu nombre,

con este miedo nuevo en la boca

y la esperanza temblando

como farol viejo en noche de viento.

Si algún día alguien lee estas líneas,

que sienta el golpe,

que le duela un poco el pecho,

porque acá quedó escrito

un amor que no fue…

pero que fue todo