Por las noches recorro
la senda remojada
de dudas y preguntas,
buscando las respuestas
que me guíen al bien.
El paisaje estelar
se refleja en el suelo
regalándome fuerzas
con el brillo radiante
que el camino ilumina.
Danzo sobre los charcos
salpicando los brillos
plasmados en el suelo,
decorando la ruta
que mañana andaré.
A mi cama regreso
tranquila y muy segura
de tener un buen día
desde el amanecer
hasta el anochecer.