Ante los ojos de Venus
indagaré su misterio,
y con bastante criterio,
Despertaré de mi lapsus
con mis muy fuertes ímpetus.
Receloso de su mirar,
solo echaré a andar
y no podré dejar ceder
a la contradicción arder,
perjudicando mi mandar.
Ante su perfil divino
siento esa energía
que profusa la sinergia,
quitando lo anodino
en este largo camino
que potencia mis deseos;
a mis plácidos paseos
a ellos los hace vibrar.
Como un modo de pensar
Entre miles de sondeos.
Pablo Paronzini