Pirretráctico

Un pepino

Postrera y fisiológica amalgama
de tejido, ¿qué congoja se avino
tras la súbita errata del marino
que a tu sistema y receptor inflama?

El barro aquel en que moriste mucho
produjo un sedimento de tristeza.
Ignoras que el influjo te atraviesa
cual talle desidioso de serrucho.

No hay amenaza. Estás vacío. Tu pulpa
se contrae y se aglutina en la amarga
soledad que nos implica (y otro efecto

que no atañe al poema). Sé de culpa
porque un día fueron espada y adarga
las que conjeturaron mi defecto.