Hoy me levanté,
con ganas de intentar
intentar volver a ser feliz
intentar volverte a conquistar.
Hoy soñé un sueño
fruto de este agitar
soñé que te tenía,
que te podía recuperar.
Hoy lloré como otros días,
producto de este habito
de no poder olvidar,
lloré también por las promesas
promesas de poder cambiar.
Pero todas esas palabras,
todas esas semillas,
que ahora el viento solo puede arrastrar;
resultaron promesas vacías,
los ecos de nuestro cantar.
Y aquí sentado
con la voz apunto de quebrar
recuerdo aquel día
donde me dejaste roto y herido
sin nadie a quien amar.
Y pienso en que ya ha pasado el tiempo
y en que escribo por recordar
pues el dolor es lo único que me mantiene contigo
y eso no lo estoy dispuesto a soltar.
Así que nos vemos mañana
y no dudes que estoy loco de atar
mañana te veo entre los versos
pues solo allí te puedo encontrar.