¿Para qué un virrey?
Preguntó un niño en la escuela
con voz clara y sin rodeo:
¿Por qué mandaba un virrey
si el rey estaba tan lejos?
Si la tierra es venezolana,
si el sol nace aquí primero,
¿por qué otro daba las órdenes
sin conocer nuestros cerros?
Mi abuela dice que el río
no obedece a forasteros,
que la palma crece sola
sin permiso ni decreto.
De nuevio alzó la mano
con un brillo verdadero:
¿No era mejor que la gente
decidiera su sendero?
La maestra sonrió suave,
no dijo sí ni dijo no…
Y el niño siguió pensando
que la patria vive sin voz.