Asklepios

El aire, es necesario que circule

El aire, es necesario que circule

entre las grietas casi invisibles de

los sueños, para que, en la penumbra,

puedan verse eso suspiros,

-requiebros aeronáuticos-, con los que

poder confirmar todo el misterio,

toda la audacia y también, toda la incertidumbre,

que habitan en el mundo onírico.

Mundo siempre tan

cercano y lejano a la vez;

mundo sin hogar fijo;

agencia imaginaria de fugaces viajes

con ignoto lugar de partida

y de llegada.