Salva45

GAZA

GAZA

 

Miradlo, ahí está,

Sus brazos alzados al cielo,

Su cara cenicienta,

Su pelo encanecido por el polvo

Y los restos de miseria.

 

No puedo ver

Sus ojos, que miran desencajados,

Llenos de lágrimas inocentes.

Su boca abierta

Llena de un llanto eterno.

 

Ahí está, ¿no lo veis?,

Perdido entre los escombros,

Entre las ruinas

De los señores inmisericordes.

 

No me mires,

No puedo con tu dolor.

Dolor ingrato, inmerecido, 

Dolor inocente

Que debería estar prohibido.

 

¡Ay, niño!, niño de porcelana,

Frágil, indefenso,

De poco servirá tu llanto,

Tu inútil plegaria

Entre los amasijos

De tu tierra, de tu vida destrozada.

 

Miradlo, ahí está,

¿Nadie dice nada?

Demasiado dolor, demasiadas venganzas

Demasiado odio

Para que alguien

Se fije en tu cara.

 

Atrás llueve más odio,

Más venganzas

Que hacen surgir

Nuevas caras desesperadas.

Y nadie,

Absolutamente nadie,

Dice nada.